cmo la dieta, el ejercicio, el sueo y el estrs afectan

Visitas : 14

Corazn longevo: cmo la dieta, el ejercicio, el sueo y el estrs afectan la salud cardiovascular

Es posible que las hamburguesas no causen ataques cardacos, pero sabemos desde hace mucho tiempo que las elecciones de estilo de vida, incluidos la dieta, el ejercicio y los patrones de sueo, desempean un papel en la salud cardiovascular. Lo que no sabemos es exactamente cmo estos factores afectan realmente nuestras diversas funciones corporales.

Filip K. Swirski, director del Instituto de Investigacin Cardiovascular de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai, describi lo que ya se sabe sobre la interaccin entre el estilo de vida, el cerebro y la salud cardiovascular, y en lo que los cientficos todava estn trabajando. El ex profesor de la Escuela de Medicina de Harvard habl a fines del mes pasado en un evento virtual de la serie Temas de Bioingeniera presentada por la Escuela de Ingeniera y Ciencias Aplicadas John A. Paulson de Harvard.

Swirski reconoci que no hay duda de que la gentica juega un papel en la salud cardiovascular, pero en los ltimos aos, cuatro factores de riesgo (estrs, interrupcin o fragmentacin del sueo, dieta y estilo de vida sedentario) han sido claramente identificados como contribuyentes a la aterosclerosis, comnmente conocido como endurecimiento de las arterias, que puede provocar una variedad de complicaciones, incluida la muerte.

La investigacin actual y en curso busca descubrir el mecanismo por el cual estos factores alteran el tejido a nivel celular y molecular, dijo Swirski, centrndose en la comunicacin entre rganos. El objetivo, asegur, es descubrir vas para disear enfoques teraputicos y tambin cambiar las polticas de salud, de la misma manera que la investigacin sobre el tabaquismo dio forma a las polticas pblicas.

La arteriosclerosis es un trmino se refiere al engrosamiento y el endurecimiento de las arterias. Es un proceso inflamatorio crnico que afecta a las arterias de diferentes partes del cuerpo y que pasa por diferentes estados. Su lesin bsica es llamada la placa de ateroma. Su fisura, erosin o rotura es la que facilita su crecimiento y la aparicin de lesiones en los rganos por falta de irrigacin sangunea. Tanto el estrs como los trastornos del sueo, el sedentarismo y la alimentacin inadecuada, entre otros, son factores de riesgo que favorecen la aparicin y progresin de esta enfermedad, provocando un aumento en los casos de enfermedad cardiovascular en aquellas personas que los padecen, explic a este medio el doctor Hernn Provera, mdico cardilogo y jefe del rea de Riesgo Cardiovascular en INEBA.

Segn Mario Fitz Maurice, cardilogo especialista en electrofisiologa, stas placas aterosclerticas se desarrollan tpicamente durante un perodo de aos o dcadas. Por el contrario, las complicaciones trombticas sobre las formaciones lipdicas ateroesclerticas pueden ocurrir repentinamente, y a menudo, sin previo aviso, provocando, en muchos casos, un infarto agudo de miocardio. Los sndromes coronarios agudos que pueden producir un infarto de miocardio estn, en la mayora de los casos, ntimamente relacionados con la enfermedad ateroesclertica y se desarrollan a partir de la ruptura o erosin superficial de una de estas placas lipdicas.

Resumiendo brevemente los hallazgos actuales sobre el sueo, as como los roles ampliamente reconocidos de la dieta y el estilo de vida, Swirski se dispuso a sumergirse en profundidad en el papel del estrs. Citando investigaciones an no publicadas, us diapositivas para ilustrar cmo los neutrfilos, un tipo de glbulo blanco, se pueden ver pululando en los odos de los ratones sometidos a estrs. Esto no es sorprendente, dijo, haciendo referencia a un estudio ganador del premio Curt Richter hace 10 aos que mostr la redistribucin de tales clulas inmunes debido al estrs.

La investigacin actual est llevando estos estudios a un nivel celular, examinando los movimientos de diferentes componentes sanguneos asociados con el sistema inmunolgico tanto durante el estrs agudo inducido como en la recuperacin posterior. Por ejemplo, en respuesta al estrs, los niveles de neutrfilos parecen aumentar en el pulmn, el hgado y el bazo, pero disminuyen en la mdula sea. Puede darse el caso de que la fuente de los neutrfilos sea la mdula sea, dijo. Y que se estn movilizando muy rpido hacia los dems rganos.

Sin embargo, otros dos componentes, las clulas B y T, aumentan en la mdula sea bajo estrs agudo. Si bien enfatiz que este trabajo an est en curso, Swirski ofreci una hiptesis. Lo que creemos que est sucediendo es que, en respuesta al estrs agudo, hay una migracin masiva de clulas B y T hacia la mdula sea, aadi. Se esconden en la mdula sea, tal vez como un refugio seguro, y despus de que pasa la tormenta, comienzan a regresar a la sangre.

Se buscan investigaciones adicionales para comprender los mecanismos de estos cambios. Debido a que estos cambios a gran escala son inducidos por el estrs, seal, los posibles culpables son los centros de estrs en el cerebro. Los estudios en curso en ratones sugieren que los dos centros primarios de estrs parecen tener funciones diferentes. El eje hipotalmico pituitario suprarrenal, por ejemplo, controla dos de estos componentes sanguneos, linfocitos y monocitos, pero el sistema nervioso simptico controla otro, la liberacin de noradrenalina. Tal divisin fue inesperada, indic Swirski, y suscita ms preguntas y avenidas por explorar. Creemos que estos procesos han evolucionado por razones que benefician al anfitrin, pero tambin pueden ser contraproducentes, sostuvo.

El estrs, el sueo y los buenos hbitos alimenticios estn estrechamente relacionados: la falta de sueo produce estrs, y ste puede producir malos hbitos alimenticios, y viceversa. Nuestro organismo precisa que lo proveamos de comida real, de vegetales, protenas, grasas. Pero tambin, necesita descansar. Tenemos que aprender a frenar la pelota, priorizar el descanso, y no solo el sueo, sino el descanso y todo lo que conlleva. Los seres humanos vivimos estresados y sintindonos agotados, explic en dilogo con este medio Josefina Fitz Maurice, Health Coach certificada en el Institute for Integrative Nutrition de Nueva York. Y aadi: El estrs es parte de nuestras vidas, es algo que nos pasa a todos y que ya es parte de nosotros. Aun as, nuestro cuerpo no est preparado para mantener largos perodos de estrs, porque, si lo hace, se activa un mecanismo del sistema simptico al que llamamos lucha y huida. Cuando est gobernado por este mecanismo, el organismo tiende a huir: prioriza todo lo que necesita para poder escapar, y deja de lado otros sistemas importantsimos como lo son la digestin y el sueo. ste mismo sistema simptico, puede activar procesos inflamatorios dentro de las placas lipdicas mencionadas anteriormente, y en algunos casos, provocar ruptura, dando como resultado un infarto agudo de miocardio.

Interrogado despus de su presentacin sobre la naturaleza adaptativa de estas respuestas, Swirski discuti la importancia evolutiva del estrs. El estrs no solo provoca la palpable reaccin de lucha, huida o congelacin que puede salvarnos cuando estamos amenazados, sino que, a nivel molecular, estas respuestas inmunolgicas pueden haber ayudado a nuestros cuerpos a combatir los antgenos, como los grmenes en los dientes de un depredador despus de una mordedura.

Sin embargo, estas respuestas adaptativas tienen un precio. No solo la recuperacin, el tiempo que se tarda en volver a los niveles previos al estrs, es lenta, sino que las investigaciones en curso indican que con el estrs repetido, los niveles reaccionan cada vez ms rpido, saltando al modo de emergencia. Tenga en cuenta que hay dos sistemas en nuestro cuerpo, el sistema inmunolgico y el sistema nervioso, que aprenden, dijo Swirski. Requieren aportes y estn muy entrelazados.

Esto tiene implicaciones en la pandemia actual. Hay un componente socioeconmico en la salud de nuestro sistema inmunolgico, dijo, sealando el efecto deletreo de el estrs de no poder alimentar a su familia, entre otros factores. Los ratones estresados mueren de COVID-19 a una tasa mucho ms alta que los ratones no estresados, dijo. Esto impregna toda la salud y la enfermedad, concluy Swirski. Algunas partes del estrs son beneficiosas. Necesitamos estrs, pero es ese equilibrio de estrs positivo y negativo. Es un tema complicado.

Consumir una dieta principalmente vegana compuesta de alimentos de origen vegetal puede reducir el riesgo de enfermedad cardaca hasta en un 52%, sugiri recientemente una investigacin publicada en revista cientfica Journal of the American Heart Association.

Una variedad de frutas y verduras, cereales integrales, productos lcteos bajos en grasa, pescado y pollo sin piel, frutos secos y legumbres son elementos clave para evitar problemas de salud en el futuro. Por el contrario, los investigadores aconsejan que los adultos jvenes limiten las grasas saturadas, la sal, las carnes rojas, los dulces y las bebidas azucaradas para prevenir ataques cardacos en la mediana edad.

El estudio a largo plazo, dirigido por cientficos de la Escuela de Salud Pblica de la Universidad de Minnesota en Minneapolis, analiz la dieta de unas 5.000 personas durante un perodo de 30 aos y si desarrollaron enfermedades cardacas. Si bien no analizaron la razn detrs del vnculo, investigaciones anteriores sugieren que las dietas a base de plantas pueden reducir la presin arterial, mejorar el colesterol y ayudar a perder peso, todos factores de riesgo de enfermedad cardaca.

Una dieta rica en nutrientes y centrada en plantas es beneficiosa para la salud cardiovascular. Se trata de una alimentacin centrada en plantas pero que no es necesariamente vegetariana. Las personas pueden elegir entre alimentos vegetales que sean lo ms naturales posible, no altamente procesados. Creemos que las personas pueden incluir productos de origen animal con moderacin de vez en cuando, como aves de corral no fritas, pescado no frito, huevos y productos lcteos bajos en grasa, dijo el autor principaldel estudio, Yuni Choi.

Ante la consulta de Infobae, la licenciada en Nutricin Delfina Fahey (MP 3438), explic que una dieta basada en plantas apunta a una alimentacin ms consciente en la que se priorice el consumo de alimentos de origen vegetal. No es un plan estricto para adelgazar, sino una filosofa de vida para quienes desean seguir cuidar la salud y el medio ambiente. Esta propuesta se basa en incluir frutas, verduras, frutos secos, granos, legumbres y semillas, dejando aquellos productos de origen animal en proporciones muy pequeas o nulas, de manera ocasional.

De la misma forma que envejecemos por fuera y nos salen canas y arrugas, podemos envejecer por dentro. El envejecimiento impacta en nuestras arterias como lo hace en todos los rganos; en el cerebro, en la retina, en el corazn y en lo riones, por ejemplo. El 50% de ese envejecimiento est dado por la gentica, por lo que traemos desde la cuna, por nuestros antecedentes familiares, por el pasar de la edad y por el sexo. Pero hay otro 50% de factores adquiridos que tienen mucho que ver con cmo descansados, cmo y cunto nos movemos, cmo comemos y cmo vemos la vida en el da a da. Hay muchsima evidencia que demuestra que estos y otros factores son significativos en el envejecimiento de nuestras arterias. Los cardilogos trabajamos corrigiendo esos factores para reducir la velocidad en la que envejecen nuestras arterias, indic en dilogo con este medio el doctor Nicols Lalor, jefe de cardiologa del Sanatorio Anchorena Recoleta.

9 de cada 10 fallecimientos por infarto se dan en personas que no reciben atencin hospitalaria

El ltimo informe de Estadsticas Vitales (DEVIS) del Ministerio de Salud de la Nacin, correspondiente al ao 2018, le asigna a las enfermedades cardiovasculares un total de ms de 95.000 decesos anuales (95.826), los que corresponden a fiebre reumtica aguda y enfermedades cardacas reumticas crnicas (130), enfermedades hipertensivas (7.293), infarto agudo de miocardio (17.755), otras enfermedades isqumicas del corazn (4.315), enfermedad cardiopulmonar y de la circulacin pulmonar (1.584), insuficiencia cardaca (22.973), otras formas de enfermedades del corazn (17.841), enfermedades cerebrovasculares (19.210), enfermedades de las arterias, arteriolas y vasos capilares (2.381), flebitis, embolias y trombosis venosas (298) y resto de enfermedades del sistema circulatorio (2.046).

Si se toma el total de muertes anuales con causa bien definida de dicho registro (314.952), se observa que el 30,4% corresponde a patologas cardiovasculares, lo que equivale a casi 1 fallecimiento de cada 3. Estas cifras nos dan una verdadera dimensin de lo que representan las enfermedades cardiovasculares en la salud de la poblacin, asever el doctor Diego Grinfeld, presidente del Colegio Argentino de Cardioangilogos Intervencionistas (CACI).

Estamos viendo infartos que hace tiempo que no veamos. Corresponden a casos en los que la gente claramente convivi con los sntomas muchas horas antes de solicitar asistencia; incluso vemos ms casos avanzados de trombosis venosas y trombosis pulmonares. Estas situaciones se vean hace 30 aos o ms, cuando la conciencia y el conocimiento sobre los signos que preanunciaban un episodio coronario o cardiovascular todava eran muy poco conocidos por la poblacin general, afirm el doctor Jos A. lvarez, mdico especialista en cardioangiologa intervencionista y miembro de la misma organizacin.

Segn estadsticas surgidas de un anlisis comparativo de las investigaciones clnicas REGIBAR Y PRISMA, 9 de cada 10 fallecimientos por infarto se dan en personas que no recibieron atencin hospitalaria, lo que muestra que el infarto no siempre es una condicin irreversible e intratable; al contrario, atendido en tiempo y forma, con la realizacin temprana de procedimientos de desobstruccin coronaria, como la angioplastia, en un alto porcentaje de casos se logra una recuperacin exitosa y el paciente puede retomar sus actividades y llevar una vida prcticamente normal. Eso s, deber modificar algunos hbitos por otros ms saludables y adherir a los tratamientos que su mdico le indique, concluy el doctor Martn Cisneros, cardioangilogo intervencionista y vicepresidente del CACI.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *