las empresas debaten el futuro del teletrabajo

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Covid-19: las empresas debaten el futuro del teletrabajo

Despus de meses de teletrabajo obligatorio a causa del Covid-19, muchas empresas ahora piensan en su funcionamiento post-pandemia. En algunas ya empezaron las negociaciones entre empleadores y empleados. Por parte de la francesa Medef, que retoma sus labores pronto, el mensaje es claro: cada empresa debe ser libre de su organizacin.

Cmo ser el mundo laboral despus del Covid-19? Desde hace ms de un ao, millones de franceses se acostumbraron a trabajar desde sus casas. Reuniones por Zoom, conversaciones con los colegas por Teams, y con el gato encima de las piernas: el teletrabajo se convirti en su nueva rutina. Y a muchos les qued gustando.

Si bien desde el 9 de junio muchos empleados en Francia estn autorizados a regresar a sus lugares de trabajo, algunos se niegan a retomar por completo su antigua manera de trabajar.

Segn una encuesta del Instituto Montaigne, 60% de los franceses desea que una vez terminada la epidemia de Covid-19, las empresas implementen la posibilidad para los empleados de hacer teletrabajo una parte del tiempo y hacerlo presencial la otra parte.

Aunque el Gobierno debera anunciar a principios de septiembre el protocolo en vigor ante la amenaza de la variante Delta, administraciones, recursos humanos y directivas de las empresas estn pensando en el momento post-Covid y considerando los pros y los contras. Son muchas las que ya empezaron negociaciones con los representantes del personal.

Lo central en las conversaciones: la organizacin concreta de ese modelo hbrido a largo plazo, pero tambin la redefinicin del espacio de trabajo.

Thomas Coutrot, economista y estadista, especialista en las condiciones y la salud en el trabajo, analiza para France 24 las dificultades de esta transicin entre el teletrabajo en crisis y el “teletrabajo ocasional.

France 24: Qu balance se puede sacar de este ao y medio de teletrabajo?

Thomas Coutrot: Lo primero y lo ms importante es que dimos un salto inmenso. Antes de la pandemia, solo el 3 o 4% de los trabajadores hacan teletrabajo. Durante el primer confinamiento, esa cifra se escal, en tan solo unas semanas, a 30%. Realmente, hubo una banalizacin de la utilizacin y hoy en da eso parece irreversible.

Otra leccin que se debe aprender de este periodo de teletrabajo en crisis es que la gran mayora de los empleados salieron ganando, aunque hayan sufrido por el ritmo al estar 100% en teletrabajo. Hoy en da, varios estudios muestran que una gran mayora de ellos est de acuerdo en seguir trabajando desde su casa, pero dos o tres das a la semana.

Ahora, lo fundamental es saber cmo pasar de ese teletrabajo en crisis a un teletrabajo ocasional, ms permanente. Durante la pandemia todo estaba lejos de ser perfecto: muchos de los empleados notaron una intensificacin en su carga de trabajo y pusieron de lado su derecho a la desconexin. Esas condiciones de trabajo no son sostenibles a largo plazo. Por eso, el dilogo social que est empezando a darse en las empresas y que determinar la forma que se le dar al teletrabajo, jugar un papel importante.

Puede recordar cul es el marco legal que rige al teletrabajo actualmente? Es posible esperar que eso evolucione? Ahora que Medef se rene desde el mircoles, es posible esperar una toma de posicin de su parte para cambiar el rumbo de los empleadores?

Desde 2017, el cdigo de trabajo ha sido muy flexible en cuanto a la utilizacin del teletrabajo. Solo obedece a una cosa: la doble voluntad del empleado y del empleador. A grandes rasgos, basta con ponerse de acuerdo en la esquina de un pasillo para que el teletrabajo sea posible.

En noviembre de 2020, las organizaciones sindicales, con excepcin de la Confederacin General del Trabajo (CGT), lograron ponerse de acuerdo, al cabo de unas arduas negociaciones, sobre un acuerdo nacional interprofesional. Este ltimo insiste sobre la nocin de la doble voluntad, pero no determina los detalles de la organizacin del teletrabajo. Al contrario, establece la necesidad de negociar directamente en el seno de las empresas, y no tiene nada normativo.

Y hoy en da, veo difcil que eso marco legal evolucione, bien sea del lado del Gobierno o de las organizaciones sindicales. De hecho, Medef afirm en varias ocasiones que quera mantener esa flexibilidad sobre la organizacin del teletrabajo.

No es algo sorprendente de parte de la organizacin empresarial. Los empleadores estn en una posicin de poder en las negociaciones. Por esa razn, desde las resoluciones sobre el cdigo del trabajo en 2017, que llevaron a la fusin del Comit de Empresa (CE), de los delegados del personal y del Comit de Higiene, Seguridad y condiciones de Trabajo (CHST) en un Comit Social y Econmico (CSE), los empleados no estn tan bien representados. Sin mencionar que los representantes del personal deben enfrentarse con la gran diversidad de perfiles de los empleados, y por ende tambin con sus peticiones. Es muy difcil.

Cules podran ser los puntos de bloqueo en esas negociaciones?

Aunque algunos empleadores, en particular en las pequeas y medianas empresas (PYME), siguen mostrando reticencia ante el teletrabajo, la mayora parecen haberse rendido ante la evidencia y estn listas para implementar ese sistema hbrido, mitad teletrabajo, mitad presencial.

Pero no por eso el dilogo entre empleadores y empleados ser sencillo. Se plantean muchas preguntas. En primer lugar, cmo organizarse concretamente? Antes del confinamiento, algunos estudios mostraban que las personas en teletrabajo sufran a menudo por aislamiento, privadas de sus colegas. Eso desapareci con la pandemia. Es bastante fcil de explicar, porque en ese momento toda la empresa estaba en teletrabajo.

El colectivo se volvi virtual, pero segua existiendo. Ante esa comprobacin, es necesario privilegiar los das de presencia obligatoria en el trabajo o mantenerlos flexibles? Y, cuntos das se deben establecer? Y, cmo se organiza la comunicacin entre los empleados que estn en el lugar y los que estn a distancia?

Ms problemtica an, la cuestin material. Quin paga, cunto, por el computador, el escritorio o la electricidad que se utiliza durante el teletrabajo? Durante la crisis prim la recursividad. Pero ahora, de nuevo, la pregunta deber resolverse y eso podra representar un costo muy importante para las empresas.

Tambin hay un reto importante en cuanto a la organizacin de las oficinas y del espacio. Porque si bien los empleados quieren generalizar el teletrabajo, no por eso quieren perder la vida de oficina cuando trabajan de manera presencial. O, en el caso de algunas empresas, el teletrabajo es la posibilidad de economizar, recortando gastos en el espacio y las instalaciones.

Cada vez son ms lo que quieren adoptar un sistema de flex-office, que es cuando los empleados ya no tienen un puesto fijo ni personal, sino que lo comparten con varias personas. Y eso est lejos de resultar en un voto unnime.

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